Un otoño de vendimia rosada

UN PAISAJE DE CAMPOS Y VIÑEDOS PERMITEN DISFRUTAR DE CADA MOMENTO DEL AÑO EN ESTA PARTE DE ESPAÑA, VALLADOLID, Y DA MUCHO JUEGO SI UNO DISCURRE POR LA RUTA DEL VINO CIGALES, QUE SE CARACTERIZA POR EL MUNDO ROSADO DEL VINO.

Y lo cierto es que de forma magistral se reinventa cada vez de forma más sofisticada y sorprendente. Esto se observa a través de sus bodegas, unas subterráneas y otras desde la modernidad, muestran un amplio abanico de maneras de elaborar vino y dar a conocer, degustar, saborear desde el retrogusto, los diferentes matices que sorprenden en el paladar a la hora de catar un caldo rosado. Conocer las peculiaridades de un vino que se enmarca entre el tinto y el blanco, es una tarea interesante que merece una visita a la zona. En el Valle del Pisuerga, la ubicación en el centro de Castilla y León junto y la cercanía a Valladolid (6 km.), Palencia (12 km.) por la Autovía A-62 y el Aeropuerto de Villanubla (8 km.), convierten a la Ruta del Vino Cigales en un destino atractivo para realizar enoturismo de calidad con sus bodegas visitables, y recursos museísticos, patrimoniales, gastronómicos, paisajísticos y de ocio.

Además, en tiempo de vendimia, la cara que presenta septiembre, es un mosaico de colores evocadores, un paisaje que cambia constantemente, tanto en color como en sensaciones. Y el visitante dispone de una oferta muy variada de actividades para toda la familia que además complementa su estancia en la Ruta y la vincula con su cultura, historia, patrimonio, tradición, gastronomía y paisaje en todos los municipios que recorre. Más de 1.200 bodegas subterráneas existen en los veinte barrios de bodegas de estas localidades. Disfrutar de un paseo por ellos se convierte en una experiencia única que hará vivir la verdadera importancia del vino en Castilla y León. En cada uno de las localidades puedes visitar alguna bodega subterránea, aunque recomendamos la Bodega-Aula de Interpretación (Museo del Vino) de Mucientes y la Bodega Tradicional Cigaleña en Cigales, donde muestran al turista la importancia del vino en la zona.

Un paseo conectando el verde con la historia…

Personajes históricos tan relevantes como los Reyes Católicos, Felipe II o Napoleón Bonaparte, así como importantes nobles castellanos y las órdenes clericales cistercienses o trapenses han sido protagonistas en esta tierra vitivinícola. Disfrutar de su historia por las calles y parajes convierten a la Ruta del Vino Cigales en imprescindible en Castilla y León. Pasear por los viñedos, los cortados de Cabezón, las riberas del Pisuerga o las sirgas del Canal de Castilla constituyen una experiencia difícil de olvidar. Precisamente el Canal de Castilla es protagonista en la Ruta del Vino Cigales.

Situado en el valle del Duero, junto al río Pisuerga, el Canal de Castilla es un tesoro ilustrado y el hilo conductor de una interesante iniciativa turística que vincula este rico patrimonio a la historia de Castilla y León con el enoturismo. Mitad patrimonio, mitad paisaje, el Canal de Castilla constituye una auténtica sorpresa en el interior de esta Comunidad. Es una ambiciosa obra de ingeniería, iniciada a mediados del siglo XVIII y concluida un siglo después, fruto de la imaginación y el empeño de un nutrido grupo de ilustrados que pretendían dar salida al mar a los cereales de los campos de Castilla.

No hay que olvidar que el vino es un elemento que ha estado vinculado al Canal desde sus orígenes en este territorio. En 1786, el viajero inglés Joseph Towndsend ya escribió sobre su importancia para aumentar los beneficios en los caldos del territorio.
Existen datos históricos que muestran la vinculación del viñedo con el canal mostrando los vinos DO Cigales como el vino del Canal, en parte gracias a que los viñedos de varias bodegas son regadas por él. Antiguamente, las barcazas servían de transporte para las vigas que se usaban en las prensas de las bodegas subterráneas construidas en haya, olmo o roble y que se encontraban en el norte de Palencia, al carecer de madera en las zonas más cercanas.

También el Canal servía para transportar barriles, excedentes de vino, bien de primera clase (embotellado) o bien de tercera clase (a granel) para suministrar a los diversos consumidores existentes, especialmente a los puertos de Santander y Bilbao. En la actualidad, existen viñedos de diversas bodegas que son regados por el agua del Canal de Castilla.

Hoy en día, su uso para el regadío se complementa con el interés de visitantes y excursionistas por su oferta cultural y de naturaleza. Familias, excursionistas, deportistas y viajeros lo disfrutan. Unos desde el deporte, otros simplemente por el hecho de pasear y detenerse para sentir lo que la naturaleza transmite, verdadero lujo para los sentidos….bajo la estela del oro rosado: su vino.

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